Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Amor grande vence mil dificultades.
La suerte no es para quien la busca.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
La necesidad es la madre de la imaginación.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
La llaga sana, la mala fama mata.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Caridad con trompeta, no me peta.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Una buena dote es un lecho de espinos
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Hay que dar el todo por el todo.
El mundo es de los audaces.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Pesar compartido, pronto es ido.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Las cosas importantes quedan en el cajón.