Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
La vida es una sorpresa continua
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Refranes y consejos todos son buenos.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Gran mal padece quien amores atiende.
A la vejez, dinero y mujer.
Ocio, ni para descansar.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Todo tiene un fin.
A un traidor, dos alevosos.
Ruego y derecho hacen el hecho.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Allega, allegador, para buen derramador.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
La alegría en el alma sana se cría.
Se goza más amando que siendo amado
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
El ojo quiere su parte
No hay amor sin dolor.
Pan y vino andan camino.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Ayudaté y serás ayudado.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.