Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
La Luna de Enero y el amor primero.
Trato es trato.
Más merece quien más ama.
Gente de montaña, gente de maña.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Para buena vida, orden y medida.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Al enemigo, ni agua.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
La intención hace la acción
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Oir a todos, creer a pocos.
Quien te adula, te traiciona.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El primer deber del amor es escuchar.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Ama el sol, el que tiene sombra
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Quien busca, halla.
Ayer putas y hoy comadres.
La muerte es puerta de la vida.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
La mejor de todas las mujeres, es la que gusta a todos los hombres.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
La impureza, pesa.