Ayudaté y serás ayudado.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Buscar los tres pies al gato.
Perdona una vez; pero nunca tres.
En amores, los que huyen son vencedores.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
La respuesta más rápida es la acción.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
A gallo viejo gallina joven.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Cazador y cazado confían en Dios.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
A mala leña un buen brazado.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
La alegría da miedo
Al pan pan y al vino vino.
Una palabra deja caer una casa.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Hablando la gente se entiende.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Cortesías engendran cortesías.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Soy una parte de todo lo que he encontrado