Llora, necio, llora tus perdidas horas.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Buenas razones cautivan los corazones.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
El último que se pierde es la esperanza.
La alegría es el remedio universal de todo mal
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
El que no ama, no se desilusiona.
Con quien te vi te comparé.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Caridad y amor no quieren tambor.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Mal reposa la vida dudosa.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Bien urde quien bien trama.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Querer es poder.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Pan tierno, casa con empeño.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
A quien vela, todo se le revela.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
La razón es de quien la tiene.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Bolsa llena, quita las penas.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Del mal vino, buena borrachera.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
La libertad no tiene par.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.