La cara bonita y la intención maldita.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Palabra de boca, piedra de honda.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Amor de gato se ve por el tejado.
Fiar, en Dios y en otro no.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
La intención es lo que vale.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
A buen amo, mejor criado.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
El que la hace, la paga.
La familia pequeña, vive mejor.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Acójome a Dios que vale más que vos.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Al desdén con el desdén.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
A buena mujer, poco freno basta.
La ociosidad enseña muchas maldades.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.