Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Quien nada guardó, nada encontró.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Tener el juego trancado.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
El corazón del justo, piensa para responder.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
A buen bocado, buen grito.
Todas las cosas pasan como el viento.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Para sabio Salomón.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Manda, manda, Pedro y anda.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Cosa hallada no es hurtada.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Mucho saber, menos ignorar es.
Primero la obligación y luego la devoción.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.