El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Tranquilidad viene de tranca.
Ayudaté y serás ayudado.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
El burro adelante y la carga atrás.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Cada uno halla horma de su zapato.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Juramento, juro y miento.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Los burros se buscan para rascarse.
El dinero hace al hombre entero.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
A la hija casada sálennos yernos.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Haz favores y harás traidores.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
A la mujer casada, el marido le basta.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Detrás de la leche nada eches.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Como el espigar es el allegar.
Bien o mal, casado nos han.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Orden y contraorden, desorden.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Esta vale en oro lo que pesa.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
No dar su brazo a torcer.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.