La última cuenta la paga el diablo.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
No dar su brazo a torcer.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
De la esperanza vive el cautivo.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Puta y chata, con lo segundo basta.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Reyes y mujeres no agradecen.
Lo poco, nunca dio mucho.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
La muerte en la patria es agradable.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
El interés es más fuerte que el amor.
Quien mucho duerme jornada pierde.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Pan no mío, me quita el hastío.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Llegar y pegar es mucho acertar.
No dar ni recibir, sin escribir.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Primero son los presentes que los ausentes.
La letra, con sangre entra.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.