Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Lo único permanente es el cambio.
Promete poco y haz mucho.
Bien convida, quien prestó bebe.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
La suerte está echada.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
La suerte y la muerte no escogen.
Deja que el buey mee que descansa.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Te están dando Atol con el dedo.
Paga para que te acrediten.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Gente de montaña, gente de maña.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Mal es acabarse el bien.
Dar al olvido.
Dios acude siempre.
El frío conoce al encuero.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Muerte y venta deshace renta.
Más vale mendrugo que tarugo.
Maestro de atar escobas.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Del tronco caído todos hacen leña.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
la ropa son alas.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.