Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Buscarle la quinta pata al gato.
El que mucho analiza, se martiriza.
La ocasión es la madre de la tentación.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Maestre por maestre, seálo éste.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Comer en bodegón y joder en putería.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Enero mes torrendero.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
A donde las dan, allí las toman.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Tras el vicio viene el lamento.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Los bienes son para remediar los males.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Del lobo un pelo.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.