A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Hay que hacer de tripas corazones.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Mas vale dar que recibir.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Agua y luna, tiempo de aceituna.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Bastante colabora quien no entorpece.
Por lo que uno tira, otro suspira.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
La esperanza mantiene.
Quien mucho da mucho recibe.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
El pecado te acusa.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Hacer buenas (o malas) migas.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
En casa del herrero, asador de madero.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Roer siempre el mismo hueso
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
La suerte es de quien la tiene.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.