Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Juego y bebida, casa perdida.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Tu hablar te hace presente.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Hija que casas, casa que abrasa.
Una en el papo y otra en el saco.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Una abeja no hace colmena.
El árbol que no da frutos, da leña.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Hay que predicar con el ejemplo.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
La puerca tira del tapón
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Ama el sol, el que tiene sombra
De tales devociones, tales costurones.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Lo que es igual, no es trampa.
Tres al saco y el saco en tierra.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.