Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El hombre es un animal de costumbre.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Bueno de asar, duro de pelar.
Probando es como se guisa.
El que tiene es el que pierde.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Lo prometido es deuda.
Este se mete como Juan por su casa.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
El que la sigue la consigue.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Dura el nombre más que el hombre.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Más haces callando que gritando.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Donde hay pelo hay alegría.
Hacer mangas y capirotes.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
El día que te casas, o te curas o te matas.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
El que apura su vida, apura su muerte.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.