El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Por el becerro se amansa la vaca
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
A casa de tu tía, más no cada día.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Plata en mano, culo en tierra.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Dicen que la educación se mama.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Saber uno los bueyes con que ara.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El sueño quita el hambre.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Hacer de toda hierba un fardo.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
La avaricia rompe el saco.
Las palabras no cuestan plata.
La oveja de muchos, el lobo la come.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
Día de agua, taberna o fragua.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Pa'trás como las del marrano.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
A cada paje, su ropaje.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.