Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Casa y potro, que lo haga otro.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Nosotros trabajamos en la superficie, las profundidades son un misterio.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
La experiencia es a veces dolencia.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
El lo que se pierde, se aprende.
Quien siembra, siega.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Cada uno es maestro en su oficio.
Que dulce queda la mano al que da.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
El que necesita, te visita.
Las cosas lo que parecen.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Quien tiene tienda que atienda y, si no, que la venda.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
La virtud es de poco sueño.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
El que tenga tienda, que la atienda.
Tirar la piedra y esconder la mano.