Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
La misa, dígala el cura.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Buena es la costumbre en el bien.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
De arriero a arriero no pasa dinero.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Más vale dar que la carga llevar.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
El padre para castigar y la madre para tapar.
La práctica hace al maestro.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
El llanto sobre el difunto.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Boca de miel y manos de hiel.
Lo que siembras cosechas.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Después de el lunes viene el martes.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
A lo hecho, pecho.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.