No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
No llenarás bien la panza, si antes no haces matanza.
No me hables de flores, que soy jardinero.
Non hai pega sen mancha branca.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
No por mucho madrugar te van a dar más de almorzar.
No se cazan liebres tocando almireces.
No tropieza quien no anda.
Obra acabada, maestro al pozo.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Obra bien empezada, medio acabada.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Obra común obra de ningún.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Oveja que anda, bocado halla.
Pan con sudor, sabe mejor.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
Para alcanzar, porfiar.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
Para cuchillo que corta, no hay carne dura.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Para lograr buen tocino, hay que engordar al cochino.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
Para prosperar, madrugar.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Para su casa no hay burro flojo.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.