Los compañeros de cama se escogen de día
Cada día tiene su refrán y su afán.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
De descansar, nadie murió jamás.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
Una sola mano no aplaude.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Berzas en enero, saben como carnero.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Dan el ala para comerse la pechuga.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Vida bien concertada, vida holgada.
Quien acomete vence.
Mucho ojo, que la vista erro.
Para que quiere cama el que no duerme.
Quien mucho duerme, poco vive.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Quien da para recibir no da nada
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
La lengua queda y los ojos listos.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.