A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
El que fía o promete, en deudas se mete.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
De descansar, nadie murió jamás.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Una sola mano no aplaude.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Para que quiere cama el que no duerme.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Berzas en enero, saben como carnero.
Dan el ala para comerse la pechuga.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Quien acomete vence.
Vida bien concertada, vida holgada.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Quien da para recibir no da nada
Quien mucho duerme, poco vive.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Mucho ojo, que la vista erro.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
La lengua queda y los ojos listos.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.