Sea, que el tiñoso por pez venga.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Año de pitones, año de cabrones.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
El que se casa, por todo pasa.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Ni miento ni me arrepiento.
Tierra de roza y coño de moza.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Lobos de la misma camada.
A cada santo su vela
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Amor forastero, amor pasajero.
O Corte o cortijo.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Echarle mucha crema a sus tacos
Roma, acuerdos y locos doma.
Caldera observada no hierve jamás.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Julio, siega y pon tres cubos.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.