La lujuria nunca duerme.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Amistad de juerga no dura nada.
A feria vayas que más valgas.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
El que no mira, suspira.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Haces mal, espera otro tal.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Año de brevas, nunca lo veas.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
De día no veo y de noche me espulgo.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
El blanco hielo de agua es mensajero
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
La leche cocida, tres veces subida.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
No todo lo que pendula cae
Hombre avisado, medio salvado
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El que debe y paga, descansa.
El ojo quiere su parte
El avariento nunca está contento.
Es más largo que un día sin pan.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Más puede diligencia que ciencia.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Dar el consejo y el vencejo.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Sacar las castañas del fuego.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
De la nieve no sale más que agua