La amiga y la espada antes dada que prestada.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
No siempre el mejor camino es el más corto.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
El vino abre el camino.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Bebo poco, más quierolo bueno.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Lo dicho, dicho está.
Días y ollas hacen grandes obras.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
No se pierde lo que se dilata.
Al que da y quita le sale una jorobita.
La comida reposada, y la cena paseada.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Hechos son amores y no buenas razones.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Confesión hecha, penitencia espera.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Acúsole porque pisó el sol.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
A veces perdiendo se gana.
De buen chaparrón, buen remojón.
Pan tierno, casa con empeño.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
La fe mueve montañas.
Al mal año, tarria de seda.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.