Todo es según el cristal con que se mira.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Tal vendrá que tal te quiera.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
El abad canta donde yanta.
Domingo, domingo, día de pingo.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Dios acude siempre.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
En Octubre echa pan y cubre.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Cuando Noviembre acaba ya el invierno empieza.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Cada cosa tiene su precio.
Humo de hogar no empaña el cielo.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
La ventura es paño que poco dura.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Cuando el pobre lava, llueve.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
A quien espera, su bien llega.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Ponte al sol y harás sombra.