Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Vísteme despacio que estoy de afán.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
El otoño de lo bello, es bello.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El hable es plata, el silencio es oro.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Cero grados, ni frio, ni calor.
Cada día olla, amarga el caldo.
Iglesia, o mar, o casa real.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
A quien vela, todo se le revela.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
El vino y la verdad, sin aguar.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
O te aclimatas, o te aclimueres.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Araña de día, carta o alegría.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Juez con prisa, juez que yerra.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.