Una uva a ratitos, abre el apetito.
Mudarse por mejorarse.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Bolsa llena, quita las penas.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Vive y deja vivir.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
La ociosidad enseña muchas maldades.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Ese huevo, quiere sal.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
A cualquiera se le muere un tío.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
La necesidad hace a la vieja trotar.
El que no tranza no avanza.
El que guarda siempre encuentra.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
El buen alimento cría entendimiento.
La tierra será como sean los hombres.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Alabanza propia, mentira clara.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Quien tenga tiempo que no espere
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.