Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
No somos ríos, para no volver atrás.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
El tiempo todo lo amansa.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Toda desgracia es una lección.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Es mejor deber dinero y no favores.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Carta echada, no puede ser retirada.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Vivir juntado es igual que casado.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.