Humildad y fiereza, todo en una pieza.
El amor no respeta a nadie
A misa, no se va con prisa.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Allega, allegador, para buen derramador.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
A bien se llega quien bien se aconseja.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
La bondad, quien la tiene la da.
Una respuesta amable mitiga la ira.
A buen santo te encomiendas.
Amor con amor se paga.
Bondad con hermosura, poco dura.
Amor de asno, coz y bocado.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
El ignorante al ciego es semejante.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Casa convidada, pobre y denostada.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.