En amores, los que huyen son vencedores.
Mear sin peer, rara vez.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Demasiada alegría es dolorosa
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Día vivido, día perdido.
Obras vea yo; palabras, no.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Quiéreme poco pero continúa
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Pan a hartura y vino a mesura.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
El mundo es de los audaces.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Actividad cría prosperidad.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
El hable es plata, el silencio es oro.
Agua corriente, agua inocente.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
No te metas en querellas ajenas.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Bien o mal, junta caudal.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
El que persevera triunfa.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
La contradicción es la sal del pensamiento
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
La traición place, más no el traidor que la hace.