Hazte responsable de tus actos.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Llevar agua al mar.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Tiempos pasados fueron mejores.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
A misa temprano nunca va el amo.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Gente parada, malos pensamientos.
Después de toda oscuridad hay luz.
Del odio al amor hay solo un paso.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
No con quien naces, sino con quien paces.
Bella por fuera, triste por dentro
Dos es compañía, tres multitud.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.