Tiene la cola entre las patas
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Pan con queso sabe a beso.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
El que nada debe nada teme.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Paciencia piojo que la noche es larga.
A los tontos no les dura el dinero.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
En boca cerrada no entran moscas.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Quien destaja no baraja.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Harto da quien da lo que tiene.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
En casa pobre, pocos cuentos.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
El hablar mismo idioma.
El que porfía mata venado.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Hablen cartas y callen barbas.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Sal derramada, quimera armada.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
El jorobado no ve su joroba
Todos son unos, muertos y difuntos.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.