Enero desaloja las camas
Hacienda de pluma, poco dura.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Pan no mío, me quita el hastío.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Matar un tigre.
Hablando se entiende la gente.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Pisar mierda trae buena suerte
Ahora sí se monto la gata en la batea
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Al higo por amigo
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Remienda paño y pasarás año.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Frío por Navidad; calor desde San Juan.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Lo que es igual, no es trampa.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Cortesías engendran cortesías.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Bien vivió quien bien se escondió.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Los extremos nunca son buenos.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
No oigo, soy de palo.