Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
De todos modos, Juan te llamas.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
El que no habla, no yerre.
Quien pregunta, no yerra.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Poco a poco se anda lejos.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Esto está en chino.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Bien ora quien bien obra.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
De buena casa, buena brasa.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
La pizca, bien racionada, que el pisco no pone nada.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Quien hace, aplace.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Hasta los animales se fastidian.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Atender y entender para aprender.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Quien se quemare, que sople.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Están más concentraos que un jugo de china.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.