Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Todos los santos tienen octava.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Bollo de monja, costal de trigo.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Hacer algo de cayetano.
Palabra dada, palabra sagrada.
Estar como las putas en cuaresma.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Achaque el viernes por comer carne.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Con pedantes, ni un instante.
De casa del abad, comer y llevar.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Amigo de todos, loco con todos
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
La necesidad conduce a Dios.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Si eres oveja, te comen los lobos.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Más pija que el Don Bosco.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Solo como Adán en el día de la madre
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Come santos, caga diablos.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Agrada y te agradarán.
Primero la obligación y luego la devoción.