El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
Reino dividido, reino perdido.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Con tontos, ni a coger hongos.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
No hay que pedirle peras al olmo.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Agosto y vendimias no son todos los días.
Se heredan dinero y deudas
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Hace más el que quiere que el que puede.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
A barbas honradas, honras colmadas.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Yernos y nueras, en las afueras.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Hijos y mujer añaden menester.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Hacer el agosto.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.