Haz el bien y olvídalo.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Por sus hechos los conoceréis.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Entender lo bello significa poseerlo
La alegría es el mundo de la libertad
Al que no quiera caldo, siete tazas.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Hay que predicar con el ejemplo.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Ya los perros buscan sombra.
Las armas, el Diablo las carga.
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Entre bueyes no hay cornadas.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Callar y callemos que todos de barro semos.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Dios castiga sin dar voces.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Cada pardal a su espigal.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
No tientes al diablo que lo veras venir.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
No es bueno quien cree malos a los demas.