Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
El buen alimento cría entendimiento.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Hombre anciano, juicio sano.
Abrojos, abren ojos.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Buen alimento, mejor pensamiento.
De boca para fuera.
A bien obrar, bien pagar.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
No seas amigo de los necios.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Más vale ser una mal realizador, que un magnífico ideador.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
El malo siempre piensa engaño.
Intimidades, solo en las mocedades.
Componte para el marido y no para el amigo.
Hablar más que lora mojada.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Ausente, apenas viviente.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
La más cauta es tenida por más casta.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.