Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Saber amar es mucho saber.
De perdidos, al río.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
Más claro, agua.
Tapados como el burro de la noria.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Indios y burros, todos son unos.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Vayan las verdes por las maduras.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Cuentas claras conservan amistades.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
La noche para pensar, el día para obrar.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Es mejor callar que con tontos hablar.
Pocos pelos, pero bien peinados.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Ya los perros buscan sombra.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
De lejos parecen y de cerca son.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.