Bien haya quien a los suyos se parece.
La prudencia nunca yerra.
Por el interés te quiero Andrés.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Es mejor precaver que tener que remediar.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Más haces callando que gritando.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Las apariencias engañan.
Más vale aprovechar que tirar.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
El cliente siempre tiene la razón.
Si vives alegre, rico eres.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
En amores, los que huyen son vencedores.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Saber dónde aprieta el zapato.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Con el engañador, se tú mentidor.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
La fuerza vence, la razón convence.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Hijos casados, duelos doblados.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Por puerta abierta ladrones entran.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Sobre advertencia no hay engaño.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Hablar en plata blanca.
A cada necio agrada su porrada.