Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Muchos componedores descomponen la novia.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Pecado callado, medio perdonado.
La buena vida no quiere prisas.
Como buscar una aguja en un pajar.
Labrador que labra, no tiene estiletes ni cabras.
Sin dudar, no hay acertar.
Quien más tiene, menos suelta.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Manos duchas comen truchas.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Al roble no le dobles.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
Virgo viejo, puta segura.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Te conozco mascarita
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.