Mientras dura, vida y dulzura.
¿Quién con una luz se pierde?
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
A creer se va a la iglesia.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
El mono sabe el palo al que trepa.
No hay nada más caro que lo regalado.
Bella por fuera, triste por dentro
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
El que se convida, fácil es de hartar.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Cada mochuelo, a su olivo.
Deja que el buey mee que descansa.
Ir por lana y volver trasquilado.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Paso a paso se hace camino al andar.
La primavera la sangre altera.
Como chancho en misa.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Gallo viejo con el ala mata.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.