Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Los burros prefieren la paja al oro.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Día nublado engaña al amo y al criado.
El blanco hielo de agua es mensajero
Del viejo el consejo.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
A medida del santo son las cortinas.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
No hay que pedirle peras al olmo.
Cada uno es artífice de su ventura.
La ausencia causa olvido.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Bien ama quien nunca olvida.
Bien vestido, bien recibido.
El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
El otoño de lo bello, es bello.
El oro legítimo no teme al fuego.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Buena es la linde entre hermanos.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Por sus hechos los conoceréis.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Amor no sufre ausencia.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Pasará, sea lo que sea.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
El último que se pierde es la esperanza.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
El que tiene tierra, tiene guerra.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Amar sin padecer, no puede ser.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Está en todo menos en misa.