Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
A palabras necias, bofetones.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Ser un mordedor de pilares
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Alegría y desgracia no son eternas
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
El sentido común es, el menos común que ves.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
La falta de progreso significa retroceso.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
La monotonía genera aburrimiento
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
El que muere, se libra de lo que debe.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Cada altar tiene su cruz.
El hombre pone y la mujer dispone.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Los que temen una caída están medio vencidos.
La palabra es playa, el silencio oro.
No hay mal que por bien no venga.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Oír como quien oye llover.