Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Hay algo más en ello que un arenque vacío
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Buena estatura es media hermosura.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
No compra barato quien no ruega rato.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Caer es más sencillo que levantarse.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Ni es carne, ni es pecado.
Juntos en las duras y en las maduras.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
El deseo hace hermoso lo feo.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Roer siempre el mismo hueso
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Que todo es ilusión menos la muerte.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.