Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Amor antiguo no se oxida
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
La práctica vale más que la gramática.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Ver para creer.
No se va al cielo a caballo.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Burro cansado, burro empalmado.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Nunca falta de que reírse.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Llevar agua al mar.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
Lágrimas de viuda, poco duran.
A más beber, menos comer.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Más pija que el Don Bosco.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Hierba segada, buen sol espera.
Gota a gota, la mar se agota.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Todo es según el cristal con que se mira.
Padre diestro, el mejor maestro.