Sospechar y temer, enemigos del placer.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Cada arroyo tiene su fuente.
Cada necio quiere dar su consejo.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Al asno lerdo, arriero loco.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
La edad primero que la belleza.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
El árbol que no da frutos, da leña.
Una abeja no hace colmena.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
Criticar es más fácil que imitar.
Hacer favores, empollar traidores.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Es más listo que el hambre.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Dar con la puerta en la cara.
Atáscate, que hay lodo.
No dar su brazo a torcer.
Cada burro apechuga con su carga.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
El relajo es dulce después del trabajo.
Carta echada, no puede ser retirada.
A cada cosa le llega su tiempo.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
El que come solo, come como un animal.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.