Siempre dan las nueces al que menos las merece.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
En la duda, ten la lengua muda.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
El que calla, otorga.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Hombre casado, burro domado.
A barbas honradas, honras colmadas.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
La duda es la llave del conocimiento.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
El mejor premio es merecerlo.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
A cada día su pesar y su esperanza.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Cuidado con la adulación
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
El que nada tiene, nada vale.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Alabanza propia, mentira clara.
Con bondad se adquiere autoridad.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
El que se escusa, se acusa.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
De persona palabrera, nunca te creas.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.