Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
No hay alegría sin aburrimiento
Hombre avisado, medio salvado
El amor encogido en poco es tenido.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Quien guarda valores, padece temores.
Espéjate para que veas cómo eres.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Maña y saber, para todo es menester.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Hombre refranero, medido y certero.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Donde hay caridad, hay paz.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.