Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
La tierra será como sean los hombres.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Nada es barato sin una razón.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Quitada la causa se quita el pecado.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
El dar y el tener, seso ha de menester.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Donde hay duda hay libertad.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Más ordinario que una monja en guayos.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
Mucho preito hace mendigo.
Hazte responsable de tus actos.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Cada ollero alaba su puchero.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
En la amistad, quien más da, menos recibe
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Los vicios no necesitan maestro.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.