Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Rectificar es de sabios.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Quien más tiene, menos suelta.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Quien nada pide, nada recibe.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Entender lo bello significa poseerlo
Hay que ser puerco pero no trompudo.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Dios castiga sin palo ni piedra
El tropezón enseña a sacar el pie.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
El pan con hartura y el vino con mesura.
El oro luce, y la virtud reluce.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Esposa mojada, esposa afortunada
Juventud licenciosa, vejez penosa.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Nada puede dar quien nada tiene.