Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Más vale bueno que mucho.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Cada día verás quien peque y pague.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Boca con duelo, no dice bueno.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Bienes y males, a la cara salen.
El río pasado, el santo olvidado.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Dos fuentes, dos ríos.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Al niño que llora le dan pecho.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Más vale ensalada que hambre.
Jurar como carretero.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.